Las bajas temperaturas, el viento y las precipitaciones también afectan a los animales. Mantenerlos secos, resguardados y atentos a posibles cambios en su salud es fundamental durante un sistema frontal.
Las lluvias y las bajas temperaturas no solo afectan a las personas. Los perros también pueden sufrir las consecuencias del frío, la humedad y la exposición prolongada al agua, especialmente cuando permanecen en patios, terrazas o espacios sin protección adecuada.
Durante estos días, es importante mantener a las mascotas dentro del hogar o en un lugar completamente techado, seco y protegido del viento. Si el perro duerme en el exterior, su refugio debe encontrarse aislado del suelo, sin filtraciones y con mantas limpias y secas. Una frazada mojada puede aumentar la sensación de frío y debe ser reemplazada inmediatamente.
Los paseos pueden continuar, pero deben ser más breves y realizarse, cuando sea posible, durante momentos de menor lluvia. Al regresar, es necesario secar bien sus patas, abdomen, orejas y pelaje, especialmente en perros pequeños, de pelo corto, adultos mayores o con problemas de salud.
También se recomienda revisar sus almohadillas, ya que la humedad, el barro o algunos residuos presentes en las calles pueden provocar irritaciones o pequeñas heridas. Si utiliza ropa para protegerlo, esta debe mantenerse seca y no permanecer puesta si está mojada.
La alimentación y el agua deben conservarse en lugares protegidos. Los recipientes ubicados en patios pueden llenarse con agua de lluvia, tierra o contaminantes, por lo que deben revisarse y limpiarse con frecuencia.
Además, es fundamental no dejar a los perros amarrados, expuestos a inundaciones ni encerrados en sectores donde el agua pueda acumularse. Frente a una emergencia, la mascota debe ser considerada dentro del plan familiar de evacuación, junto con su correa, alimento, medicamentos y documentación veterinaria.
Si presenta temblores persistentes, dificultad para respirar, decaimiento, tos, secreciones, pérdida de apetito o un cambio evidente en su comportamiento, debe ser evaluado por un médico veterinario.
En Alondra sabemos la importancia del cuidado animal. Durante estas lluvias, brindarles un espacio seguro, seco y protegido también es una forma de cuidarlos y demostrarles cariño.

