Ayer se conmemoraron 146 años del gremio de suplementeros, un oficio tradicional, emblemático y profundamente ligado a la historia de Chile, pero que con el paso del tiempo ha ido desapareciendo lentamente de las calles, empujado por los cambios de hábitos, la era digital y la transformación en la forma en que las personas se informan.En Ovalle, los suplementeros han sido mucho más que vendedores de diarios y revistas. Han sido parte de la vida cotidiana de la ciudad, testigos silenciosos de los cambios urbanos, sociales y familiares, y protagonistas de una historia construida con esfuerzo, sacrificio y cercanía con la comunidad.Durante décadas, los kioscos fueron puntos de encuentro, conversación y confianza. Allí no solo se compraba el diario: también se comentaba la noticia del día, se compartía el saludo temprano, se hablaba de fútbol, de política, de la familia y de la vida misma. Eran espacios donde la información llegaba con olor a papel impreso y con la voz amable de quienes, desde muy temprano, comenzaban su jornada para llevar las noticias a los hogares ovallinos.También queda en la memoria la figura de aquellos suplementeros que, en bicicleta, recorrían distintos sectores de la ciudad llevando el diario hasta la puerta de las casas. Hombres y mujeres de trabajo honesto, muchas veces bajo el frío de la mañana, el sol intenso o la lluvia, cumpliendo una labor que fue fundamental para mantener informada a la comunidad.En Ovalle, además, el gremio de suplementeros ha tenido una importante presencia social. Por su emblemática sede han pasado matrimonios, cumpleaños, celebraciones familiares, actividades comunitarias y también eventos solidarios. Ese espacio se convirtió, con los años, en un punto de encuentro para muchas generaciones, reflejando que este gremio no solo vendía noticias, sino que también construía comunidad.Hoy, cuando muchos kioscos han cerrado y cuando gran parte de la información circula a través de teléfonos celulares y plataformas digitales, se hace necesario detenerse un momento para reconocer el valor de este oficio. Porque detrás de cada diario vendido hubo una historia de sacrificio, de madrugadas, de familias que crecieron gracias a este trabajo y de personas que hicieron de la calle su lugar de servicio.Desde Radio Alondra de Ovalle enviamos un afectuoso saludo al gremio de suplementeros en este nuevo aniversario. A quienes siguen de pie, a quienes ya se retiraron y a quienes partieron dejando una huella imborrable en la memoria local.Porque los suplementeros no solo repartieron diarios: repartieron noticias, compañía, conversación y parte importante de la historia de nuestra ciudad.

