En el deporte local también hay historias que merecen ser destacadas, porque hablan de formación, de sueños y de oportunidades para nuestros niños y jóvenes. Es el caso de la Escuela de Fútbol La Cantera Alba de Ovalle, que a solo cuatro meses de su creación ya ha logrado una muy buena recepción en la comunidad ovallina, transformándose en un espacio donde el balón no solo rueda en la cancha, sino también en el corazón de muchas familias.La iniciativa nace con una mirada seria, formativa y comprometida, respaldada por un equipo de profesores y técnicos de reconocida experiencia en el fútbol, quienes buscan entregar herramientas deportivas, técnicas y humanas a los alumnos. Porque una escuela de fútbol no se mide únicamente por los goles que se convierten o por los partidos que se ganan, sino también por los valores que se enseñan: disciplina, compañerismo, respeto, esfuerzo y perseverancia.En tiempos donde muchos niños y jóvenes necesitan espacios sanos para crecer, compartir y proyectarse, La Cantera Alba aparece como una alternativa importante para Ovalle. Un lugar donde se trabaja pensando en formar futbolistas, sí, pero sobre todo en formar buenas personas, con hábitos, compromiso y sentido de equipo.Además, esta escuela cuenta con un respaldo simbólico y deportivo de gran valor: sus padrinos oficiales son dos reconocidos ídolos colocolinos, Rodrigo “Kalule” Meléndez y Miguel Riffo, quienes ya estuvieron en Ovalle realizando clínicas deportivas en el Complejo de Profesores, lugar donde entrenan los alumnos. Su presencia no solo fue un incentivo para los pequeños deportistas, sino también una señal de que este proyecto quiere crecer con seriedad, identidad y proyección.Por eso, desde el comentario deportivo de Radio Alondra, valoramos el nacimiento y desarrollo de La Cantera Alba de Ovalle. Porque cuando se abre una escuela deportiva, también se abre una puerta a la esperanza. Quizás de ahí salga un futuro futbolista profesional, pero con seguridad, si el trabajo se mantiene por esta senda, saldrán niños y jóvenes con más valores, más sueños y más herramientas para enfrentar la vida.El fútbol, cuando se enseña bien, no solo forma jugadores: también ayuda a formar carácter, comunidad y futuro. Y en Ovalle, La Cantera Alba ya comenzó a escribir su propia historia.

